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lunes, 28 de noviembre de 2011

Imagenes del reciente show de “El Otro Yo” en el cierre de Tecnópolis

En un show cargado de emotividad donde el aire estuvo cargado de la presencia del recientemente desaparecido Horacio “Gamexane” Villafañe (guitarrista de la banda Todos tus Muertos), la banda de los hermanos Aldana brindó un show cargada de energía como ya es costumbre en ellos, y de esa manera le dieron un cierre a toda fiesta a la megamuestra de arte y tecnología Tecnópolis.

Luego del show de EOY subieron a escena “Todos Tus Muertos” con Cristian Aldana en guitarra donde tocaron temas en honor a Horacio entre los cuales sonaron clásicos de la banda como El Espejo, Tu Alma Mía y Gente Que No entre otros.

Aquí les dejamos imagenes de lo que fué este emotivo show que recordaremos por mucho tiempo, al igual que este lugar fantástico que nos ha regalado shows y espectáculos de grandes artistas de todos los géneros.


Tecnópolis

sábado, 19 de noviembre de 2011

Siempre fue El Otro Yo

Nuevo disco, la misma esencia. Repasando viejos clásicos, El Otro Yo presentó Ailabiu EOY, que fue aceptado con gran entusiasmo por los chicos y chicas de La Plata.

Cristian Aldana tenía cinco años cuando empezó a rasguear sus primeras cuerdas. Eran las de una vieja criolla que su papa usaba para cantar tangos y boleros en olvidados bares de conurbano sur. En los ochenta, siendo ya un adolescente, se atrevía a plagiar a sus artistas favoritos, desde Luca Prodan a Robert Smith entre otros. Maria Fernanda, su hermana menor, pronto le seguiría los pasos y entre juegos, casettes y barullos en Temperley formarían una de las bandas que en los ´90, junto con Babasónicos por ejemplo, representarían al llamado “nuevo rock argentino”.

La banda de los hermanos Aldana, sigue amasando creatividad y con la misma esencia se reinventa álbum tras álbum. Con más de veinte años de trayectoria y distintas formaciones, El Otro yo, cuenta ya con trece discos entre vivos y de estudio.

El último sello, Ailabiu EOY, lanzado en 2010 fue grabado en México DF, con aportes de los Molotov y Café Tacuba. El fervor punk y la crítica social no parecen dejados de lado pero en conjunto es un disco con menor potencia. Menos gritos y arreglos más delicados y electrónicos se mezclan entre pendejas melodías y confesiones dudosas. Conserva a su vez mucha armonía de lo que fue ese Abrecaminos (1999), con el que lograron consolidar su identidad.

Los diez track´s de Ailabiu EOY se dejan escuchar, algunos se pegan más que otros. De hecho, el disco comienza a girar con su corte de difusión, un tema cuya melodía lo propicia a ser un hit: Siempre fui yo, es la sinceridad deun megalómano cuyo estribillo es difícil de no cantar. Hay también tenues promesas de maduración, como en Acuario quizás, pero mientras veremos lo que el futuro deparará.

En la actualidad El Otro Yo se encuentra difundiendo sus nuevas canciones por diversos escenarios del país. El pasado viernes 8 de Julio se presentaron en El Teatro Bar, donde recibieron el clamor de las chicas y chicos que fueron a verlos.

Cristian Aldana, percibe la aceptación de su público. Hoy con ya 40 años, se dedica también a presidir la Unión de Músicos Independientes facilitando el trabajo de muchos pibes que quieren rockear y rasguear sus guitarras. Tratando de esquivar a las corporaciones, El Otro Yo siempre se destacó por autogestionar sus discos y eso es algo que en La Plata valoramos.

Por Walter Sosa - Fotos: Natacha Guevara
El Teatro Revista - Septiembre 2011

lunes, 6 de junio de 2011

¡Diversión, sueños, nostalgia, tristeza, alegría! [Nonfreaks]

El Otro Yo dio un recital para la memoria, presentando “Ailabiu Eoy”, el último proyecto y recordando “Mundo” (1995).

Con mucha excitación, la gente esperaba la apertura de puertas, prevista para las 20.00, en la entrada del Salón Dorado de Unione e Benevolenza. Hubo que tener paciencia porque no se pudo entrar hasta las 22.00. Los fanáticos no se hicieron demasiado problema y supieron llevar la espera con cervezas, fernet y vinos de por medio. Si bien la cita tenía como principal fin presentar “Ailabiu Eoy”, era también una buena excusa para recordar muchos temas de “Mundo” (1995) y esto hizo que seguidores de hace mucho tiempo volvieran a revivir los recitales de El Otro Yo, que hacía tiempo que no veían.

Finalmente la espera terminó y El Otro Yo salió al escenario entre globos con A volar, canción de 1995 que logró esa mezcla de nostalgia, alegría, satisfacción y melancolía en cada uno de los fanáticos eternos de la banda. El inicio con un tema de los 90s sacó una sonrisa en el público e hizo que la noche empezara de forma inmejorable.

La ra lá
fue la segunda canción de la lista que dio continuidad al recuerdo de “Mundo”. Recién en el tercer tema, con Siempre fui yo, empezó la presentación de “Ailabiu Eoy”. A lo largo de la noche se intercalaron canciones nuevas con aquellas inmortales que están y estarán en la memoria de los seguidores de siempre.

Durante el show se dio un constante “viaje en el tiempo” con idas y vueltas que se reflejaban claramente en el rostro de los fans ante cada tema. Cuando sonaban canciones de “Mundo” como Llévame, 69, AD90, Tiburón, Extraterrestre Mira, Dibujito y Alegría, entre otras, era mayor la respuesta y se podía ver a aquel El Otro Yo de sus comienzos, generando una interacción entre la gente con pogos y mosh a la orden del día y con una felicidad extrema que se sentía en el aire.

Después de más de quince temas, Cristian Aldana dio paso a una reflexión con el público, contando una historia de celos “allá por los años 90s” con una novia de Quilmes a quien dejó en su casa y en vez de volver a Temperley, se quedó hasta las 7 de la mañana “cagándome de frío” porque “escuchaba en mi cabeza una voz que me decía ‘Hey tonto, ¿Dónde esta tu chica ahora?’”. Y ahí el se dio cuenta que los celos “son una mierda” y que “nadie es de nadie”, para luego decir que el amor es amor, que no hay que tener celos porque arruinan a la pareja y que “aguante John Lennon”. La historia, como era de esperar, dio pie a Hey Tonto. Más tarde, también contó la historia de Moquiento, y se mostró en contra de las drogas y de las pocas posibilidades que tienen los chicos pobres de salir adelante y no caer “en la mierda”.

Tras el sorteo de la guitarra autografiada por cada uno de los integrantes de la banda, para terminar con el show y poder interactuar aún más con el público llamaron a “bailarines” para tocar Velero y finalizar el recital junto a ocho fanáticos cantando y bailando la última canción sobre el escenario.

Y así cerro Unione e Benevolenza, dejando a los fanáticos satisfechos porque a la presentación de “Ailabiu Eoy” se la había robado “Mundo” con esas canciones que perduran en la mente de todos.

Cobertura: Macarena Machado y Bárbara Sciuto. - Nonfreaks

martes, 10 de mayo de 2011

El Otro Yo abrió el ciclo "Rock íntimo" en el CC Haroldo Conti

El Otro Yo brindó el viernes 6 un show acústico, en el marco del ciclo “Rock íntimo” en el Centro Cultural “Haroldo Conti”. El espacio organizado por la Dirección Nacional de Artes de la Secretaría de Cultura de la Nación continuará durante mayo con los conciertos de Fenna Della Maggiora (13) y Los Super Ratones (21).

Hay una campana de viento sobre el escenario. De pie. De metal, a la espera de un soplido o unas manos que la ayuden a mecerse frente a un puñado de jóvenes. Al lado, un atrapasueños conquista las viejas ilusiones de libertad que yacieron ahí en la oscuridad por varias décadas. Aquellos anhelos merodean ahora en la atmósfera, iluminados por un cartel que que lleva las siglas de la banda El Otro Yo, con un corazón que irradia un halo de vida en el centro.

Ricky Rua se asoma a la batería. Apenas segundos más tarde, Gabriel Guerrisi se dirige hacía dónde descansa su instrumento; María Fernanda Aldana toma su bajo acústico, se acomoda en un asiento tan alto que sus pies bailotean en el aire. Cristian, su hermano, entrá de un salto y se prepara para tocar la primera canción: “A volar”.

La siguiente es “La melodía” y luego, “Mañanas de otoño”. Los fanáticos advierten que se trata de un show especial al escuchar canciones poco habituales en otros recitales de la banda, si bien últimamente vienen desarrollando conciertos en los que la lista se focaliza en un disco clásico. Asimismo, se sucedieron temas como “Orión”, “Paraíso”, “Sensación especial”, “Mañana de otoño”, “Aún”, “Hoy te espero” y “Fuera del tiempo”.

Había quedado sin efecto, el silencio transmitido por años y años desde ese recóndito y tenebroso lugar. Los ‘otroyoianos’ celebraban cada canción con saltos y bailes tan disímiles entre sí. No obstante, Cristian Aldana tuvo que detener “Rebelión” para pedirle al público que tratara de no hacer mosh, por cuestiones de seguridad, puesto que si una persona caía con mucha violencia del otro lado de las vallas corría el riesgo de lastimarse.

Uno de los momentos destacados de la noche llegó cuando Cristian abandonó su guitarra y se paró por primera vez para deambular por el escenario mientras cantaba “Duraznos” del álbum Traka Traka. Después, el éxtasis se contuvo con la maravillosa “Descripción”, interpretada con una emotividad que llegaba a la piel de los que acompañaban suavemente cada palabra que emergía de la garganta de Aldana.

Ahora los desaparecidos eran los fantasmas y las sombras de los represores que mantuvieron en cautiverio y torturaron a miles de personas gestadoras de ideas que debían ser erradicada de una Nación dueña de una decadencia histórica que permanece hasta hoy. Pero la vida sigue, como indica “Canción del adiós”, último tema del set, y El Otro Yo ofrece un camino guía para acompañar a aquellos adolescentes que empiezan y quieren concientizarse para encontrar su propia mirada del mundo y desde allí aportar un mínimo grano de arena que permita construir una sociedad más justa e igualitaria.

Leandro Martín Parente
MYRdigital

miércoles, 9 de marzo de 2011

Una sana costumbre [El Acople]

El sábado, en Unione e Benevolenza, El Otro Yo repasó las canciones de “Traka Traka” junto a algunos clásicos y el adelanto de dos nuevos temas. A pesar del intenso calor, el público, que abarrotó el lugar, disfrutó de este show único y especial.

Desde hace muchos años se ha tornado una tradición que bandas de una vasta trayectoria recreen viejos discos para que sus fans de la primera época puedan revivir aquellos momentos, o para que los nuevos tengan la oportunidad de escuchar esos temas en directo.


La banda de Temperley tomó esta idea y durante dos fechas trajo del cajón de los recuerdos a sus dos placas iníciales, “Los hijos de alíen” (1992) y “Traka Traka” (1994). El viernes 25 de febrero fue el turno del primer disco.

El regreso

Para amenizar la espera subieron a escena el cantautor Matías Foreiter y la agrupación venezolana Skin.

Solo con su acústica, Foreiter mostró algo de su repertorio ante una masa que lo escuchó con atención. Después, el power trío femenino Skin ofreció su propuesta inundada de sonidos alternativos.

Si bien El Otro Yo siempre fue una banda con raíces punks, a partir de “Abrecaminos” (1999) incorporaron samplers y elementos electrónicos que los alejó de su sonido agresivo inicial. Por eso, su público más punk comenzó a darles la espalda.

Entonces cuando se anunciaron estas fechas, se empezó a especular sobre un momentáneo retorno de la tribu punk. Y así fue nomás, aunque aquellos viejos fanáticos fueron reemplazados por las nuevas generaciones de crestas. Por las calles aledañas al lugar se podían observar muchos de estos jóvenes.

De este modo, la expectativa por el inicio del concierto era mayor a otras ocasiones. Esto se podía percibir en el clima que flotaba en el recinto. Por eso, cuando los liderados por Cristian Aldana tomaron posesión del escenario, el lugar se vino abajo.

Como era de esperar, el arranque tuvo sujeto exclusivamente a las melodías de “Traka Traka”. A excepción de las primeras dos canciones (“No sé por que” y “La tetona”), la banda decidió alternar el listado original del disco para causar así un impacto mayor en los presentes.

Sus fans cantaban cada una de ellas con una pasión y un sentimiento similar. Es decir, su entusiasmo no decaía con los tracks que no son parte del repertorio habitual. A las clásicas “Corta el pasto”, “Duraznos” y “El zumbido”, se les sumaban “Sida”, “El criollo” y “No me alcanza”, generando la misma reacción.

Con el lugar colmado en su capacidad, la temperatura dentro del mismo era sofocante. En algún punto, esto influyó en el sonido reproducido por la banda, ya que por momentos las voces de Cristian se perdían. De igual modo, el grupo supo encontrarle la vuelta y sonar de una forma precisa y contundente.

Mucho tiene que ver la unión y entendimiento entre sus músicos. Desde su debut en octubre de 2009, Ricky Rua se ha afianzado en su puesto de batería, lo que le ha dado mayor solidez al grupo.

Después del paso de “Traka…”, realizaron un picadito de sus canciones más populares. Pasaron “Sensación especial” (con Matías Foreiter en guitarra acústica), “Inmaduro”, “Viajero”, entre otras.

A pesar de que su último disco “Ailabiu” salió hace menos de un año, la banda ya está pensado en lo próximo, y durante el show adelantaron dos nuevos temas: “One” y “Nunca fui”.

Para el cierre llegaron “Alegría” y “No me importa morir”, dejando a sus fans súper satisfechos y extenuados después de un intenso y caluroso concierto.

Para los grupos que se presentan de forma continúa siempre es fundamental encontrarle una vuelta de tuerca a los shows para no tornarlo rutinario, ni para la banda ni para el público. Y rememorar viejos álbumes es una gran opción. Estos conciertos así lo confirmaron.


Daniel Grosso - Foto: Fernando Fernández
Redacción de El Acople

lunes, 23 de agosto de 2010

El Otro Yo en el Lunario (Crónicas + Fotos)

Fotos: Fernando Aceves



El Otro Yo dice Ailabiu México 2010 en el Lunario del Auditorio Nacional (GritaRadio)



La noche de el Sábado Veintiuno de Agosto el Lunario del Auditorio Nacional fué el lugar donde El Otro Yo se reencontró con el público mexicano, teniendo todos una catársis que se sublimó y fué en creciente desde el momento en que la Banderville llegara al escenario para ceder el turno a Tanke, quienes dejaron al público en el tono adecuado para el regreso de la agrupación argentina.

María fernanda, Cristian y Gabriel presentaron al nuevo integrante de El Otro Yo, el baterista Ricky Rua, quien se mostró bastante prendido y emocionado por la recepción del público.

Las cosas iniciaron bastante prendidas y la entrega del público y la banda fué total e intensa en todo momento, desde que iniciaran con Locomotora hasta el cierre con Velero, incluyendo el material de Ailabiú, que fué tocado en vivo por primera vez en nuestro país.

Para hacer más especial la velada, Paco Huidobro, productor musical de Ailabiú se unió a la banda en el escenario, tomando la guitarra de Cristian para que este entonara Siempre Fuí Yo.

Una imagén dice más que mil palabras, por lo que Grita Radio te deja esta selección de imágenes con algunos momentos de esta velada inolvidable.

Me hace ruido


El Otro Yo en México, Lunario del Auditorio Nacional

El Otro Yo, estrenando su disco “Ailabiu” se presento este sábado 21 de agosto en el Lunario de Auditorio Nacional, acompañados de Mamastroficos, La Banderville y Tanke.

Una noche muy tranquila se podía contemplar desde el exterior del inmueble, pero ya estando frente al escenario, pura energía se podía percibir y ganas de bailar con el ritmo sabroson que se cargan los chicos de Mamastroficos, una mezcla de funk-latino-guapachoso, con arreglos sensacionales en los metales, un bajo atascadísimo de poder, batería exacta y en su punto, teclado con sintonías vibrantes y una guitarra que te pone a bailar aunque estés deprimido, esto y más dejaron el escenario.

La Banderville tuvo invitados especiales de bandas ya con carrera larga y brillante, pues tuvieron a Joselo (quien es el productor de su siguiente disco) y Javier de Enjambre. Su actuación fue un poco extraña puesto que interpretaron un cover, que a nuestro gusto estuvo fuera de lugar, por ser de la banda estelar de la noche, la canción de “No me importa morir”. Lo que si nos gusto bastante y fue muy atractivo fue que hayan salido los chicos vestidos de mujer (con vestido, peluca y hasta mascara) y las muchachas con traje de hombre (bigote incluido).

En el escenario hubo un poco de fallas técnicas, y esto le toco a Tanke, tardaron mucho en empezar con su show y al principio la voz de Bee no se apreciaba del todo, aun así ellos decidieron dar todo de sí para poder otorgarle al publico un concierto a su estilo y ritmo. Como no lo habían platicado, en su set hubo 2 coas muy buenas, presentaron una nueva canción que formara parte de su 3 álbum e interpretaron el video “Deslizándote” en vivo, a la par que se proyectaba, lo musicalizaban, una precisión así es digna de admirarse.

El momento cumbre llego, El Otro Yo apareció en el escenario. La gente súper prendida de verlos y ellos alegres por ver la euforia que provocan, desde el principio estuvieron con todo empezando con “Locomotora” canción que es todo un clásico de ellos, el show lleno de hits y, por supuesto de las nuevas canciones, la sorpresa de la noche es que tuvieron de invitado especial al que fue el productor de “Ailabiu”, el señor Paco Huidobro que interpreto en la guitarra la canción de “Siempre fui yo”. Concierto muy esperado para los fans mexicanos ya que solo estuvieron presentándose en nuestro país por esa noche, pues tienen muchas fechas en otras naciones de Latinoamérica por motivo de su gira de promoción del álbum. La emoción se sentía por parte del público, es que el Happy-Rock con letras empapadas de tintes románticos es muy alegre verlo en vivo, transmiten toda la energía los chicos desde el escenario a través de sus instrumentos y por supuesto de la voz.

Esperemos que vuelvan pronto este país los muchachos argentinos para llenarnos de su música juvenil cargada de felicidad.

My Generation! - Fotos: Gaby Guerra y Juanelo TX